viernes, 27 de agosto de 2010


Cuando sentimos que no encajamos, en este y en cualquier universo.
Cuando nuestra sonrisa finge una cosa pero nuestros ojos dicen mas.

A veces solo pareciera que estuviéramos todo el tiempo en una pesadilla, y nuestro deseo es despertar y dormirnos en un sueño. Dicen que no hay mal que por bien no venga, a la larga nos damos cuenta de que ese dicho tiene algo de razón, sólo que a veces nos cuesta esperar a ver por qué bien vino el mal, a veces solo preferimos que nunca venga el bien con tal de que el mal no se acerque. Pero, ¿Qué seria lo bonito sin lo feo en este mundo?

No nos encerremos en nuestra burbuja irrompible cada vez que estamos en una situación desagradable, no tengamos secretos con nuestra almohada ni con nuestro fiel amigo el techo… No nos desquitemos con una persona cuando nuestros problemas se encuentren y parezcan una tonelada, no. Porque tu y yo sabemos, que nuestro mayor rival es el espejo.
Nadie quiere vivir sufriendo, pero antes de que venga el arco iris tiene que venir la tormenta.
Tomemos positismo en nuestra vida, tomemos valor para no encerrarnos, tomemos sabiduría para no adueñarnos de nosotros mismos, tomemos nuestra vida y no la soltemos jamás. Porque al instante que fue tuya, se le llama pasado.
No nos dejemos acobardar por todo el mal que nos vendrá, mas bien, tomemos todo ese miedo y convirtámoslo en fuerzas para seguir siempre adelante, no importa que, no importa por qué.


Muchas veces nos quejamos de todo y por todo. Nos dan el cielo, la luna y las estrellas pero queremos más. Siempre, siempre, nos falta algo. Siempre, queremos más. Porque no nos sabemos conformar, porque parece muy difícil para nosotros. Pero lo que no sabemos, es que algún día, todo se va a terminar. Algún día, no quedará nada para quejarnos y no quedará nada para no conformarnos. Algún día simplemente no existiremos, nos desapareceremos de la tierra. Estaremos en el cielo, tal vez.
Pero ya ahí no nos hará falta nada.
Entonces, ¿Por qué no sólo ser feliz desde ahora? ¿Por qué no podemos dar una sonrisa en este momento, por qué tenemos que esperar que algo interesante suceda?
¿Por que no sólo le sonreímos a lo que tenemos al lado?, es eso, que algunas veces, simplemente no estamos mirando. Así es como se escapan las oportunidades de nuestras vidas. Porque no es la suerte, porque no es el destino.
Sencillamente pasa y si no paso, es tu culpa.
Porque en el momento que mas tenemos que mirar, nos cegamos.
Porque en el momento que mas tenemos que mirar, estamos muy ocupados.
Olvídalo.
Nunca estamos lo suficientemente ocupados.
Nunca es tarde, pero tarde se termina.

Así que, ríe ahora, baila ahora, canta ahora, grita ahora, VIVE ahora.
Porque si no lo haces, tarde o temprano te arrepentirás.
“No quiero que me ames.
Quiero que ames.
Los incendios no tienen dueño.”

A.Jodorowsky

miércoles, 18 de agosto de 2010

Para entender esto, tienes que leer la publicación anterior.

Les contaré algo bastante curioso... Ya saben que mi publicación anterior fue sobre el miedo y mi intriga sobre que se puede hacer para pararlo. Lo publiqué hace como una hora y hace justamente 10 minutos recibí una llamada de un amigo cercano, me llamó llorando. Yo estaba paralizada escuchándolo llorar, no sabía qué hacer. Le pregunté que qué había pasado y finalmente me contestó: ''Parece que mi sobrinito, mi primer sobrinito, está enfermo. Y parece que tiene síndrome de down'' me quedé paralizada, normalmente en estas llamadas hablo poco y sólo escucho a la otra persona, me atreví a preguntar ‘‘¿Pero es seguro?'' y contestó: ''No, no es completamente seguro. Pero tengo mucho miedo’’... Inmediatamente me acordé de mi publicación, no le iba a contar nada, me sentí inútil y no quería decirle ''verás, no sé que hacer para parar el miedo'' como a los 5 minutos reaccioné y le dije en un tono de voz fuerte ''Cálmate, todo va a salir bien'' pero el no dejaba de llorar. Creo que esto contesta mi pregunta, hice una rápida deducción y es esta:
''El miedo no se puede combatir, ya que sería combatir contra nosotros mismos o con algo muy cercano a nosotros. El miedo no nos mantiene vivos, nos recuerda que estamos vivos y que es hora de arriesgarse. El miedo sólo aspira que cuando estemos en ese momento hablando por teléfono, llorando, desesperados, digamos con fuerza: ''No, no me vencerás'' y que nos levantemos y sintamos la fe de que todo va a salir bien. El miedo no es el que quiere que nos demos por vencidos, esa es sólo la patética excusa que nos inventamos cada vez que estamos tomando decisiones. El miedo es sencillamente saber que después de la tormenta viene el arco iris, que tienen que pasar cosas malas para que vengan las buenas. El miedo es arriesgar. El miedo es decidir. El miedo es tener fuerzas. El miedo es, sencillamente, no dejarse vencer''

Pregunta sin respuesta.



A veces queremos y anhelamos demasiadas cosas, ajuntamos todo eso con nuestros sueños pero aun así eso no le hace justicia al miedo que sentimos. ''Si quieres, puedes'' pero el miedo es tan terco que no nos permite querer y poco a poco te va creando una idea que sólo tu dejas meter en lo más profundo de tu cabeza y simplemente te olvidas de lo que alguna vez quisiste. Lo recuerdas ya cuando han pasado muchos años y te das cuenta de que nunca lo olvidaste en verdad, que siempre estuvo en ti, pero el miedo obligaba a tu mente a bloquearlo por completo. De ahí surge aquella frase que tanto odiamos ''Si yo hubiese...'' Pero así es el ser humano, nos dejamos llevar por el miedo porque parece lo único que te mantiene a salvo y después, ya muy tarde, nos damos cuenta de que lo único que nos mantuvo vivo todos estos años han sido las ideas que no pensamos dos veces, esas ideas las cuales hacemos tan rápido que no dejan entrar al miedo.
Una vez, escuché: ''Así es el ser humano, sustituye parte de sus emociones por el miedo'' automáticamente me pregunté: ¿Por qué el miedo es tan poderoso? mi pregunta se contestó sola, nosotros lo hacemos poderoso. El miedo crece dentro de nosotros, es decir, somos nosotros los únicos que podemos contra el. Sin embargo, le tenemos tanto miedo al miedo, que dejamos pasar las cosas, y al dejar pasar cosas, se nos van miles de mundos por delante. 
''Parar el miedo no debe ser tan difícil'' me dije una vez a mi misma, pero luego me vino a la mente una mujer llorando en su baño, desesperada por la llamada que acababa de recibir, los policías avisándole que su esposo había fallecido. Preocupada por sus dos hijos pequeños, que les quedaba toda una vida por delante. Pensó en su niño de 7 años, el que mas adelante necesitaría un padre que fuera su entrenador personal de futbol, inmediatamente miró a las gradas y vio a su pequeña hija de 4 años, la que necesitaría de los celos de su padre, la que necesitaría protección paternal. ¿Qué estaba sintiendo exactamente esa mujer?: Desesperación, tristeza, arrepentimiento pero sobre todas las cosas... Miedo. Miedo de lo que le esperaba, miedo al futuro. Miedo de que su marido no les diera un beso de buenas noches a sus dos hijos para luego regresar con ella a la cama.
Y yo todavía me pregunto... ¿Habrá una forma de no sentir miedo?

La soledad.


La soledad es una ingrata a la que se le va agarrando el gusto, con un alto riesgo de parar completamente enamorado de ella...

La soledad es un hotel que no es de nadie, es una cama que no es mía, es despertarme a las 3am y no saber donde está el baño. La soledad soy yo...

La soledad es la gota de agua en la llave del baño que dejaste prendida y que no quieres apagar por no sentirte solo...

La soledad es como un suplicio ingenioso de la naturaleza que hace que nos encontremos con nosotros mismos para poder valorar a los demás...

La soledad es un espejo que no miente.

La soledad es ese montón de sonidos que no escucha nadie pero que hacen demasiado ruido...

La soledad soy yo en compañía del pasado.

La soledad es un beso que se desperdicia en la almohada, es ver la sombra y la silueta de alguien que ya no esta...

La soledad es una malvada e insoportable y maravillosa que me gusta no se bien por que.

La soledad es entender por fin que no hay mejor compañía que la soledad... Es el velorio de un día que se fue. Es dejar de estar haciendo nada, prepararte, vestirte, abrir la puerta, salir para seguir haciendo lo mismo.

La soledad es la compañera, la del miedo, la de los futuros inciertos, la del camino, la búsqueda, LA SOLEDAD.