viernes, 31 de diciembre de 2010

Un año más.

Un año más que se va, que dejamos ir. Un año que, si no aprovechaste al máximo, estás lamentandote ahora mismo. Un año más de amor, un año más de odio. Un año más de alegrias, un año más de tristezas. Un año más de aciertos, un año más de errores.
La realidad es que en un año pasan muchísimas cosas buenas como también pasan muchísimas cosas malas. Lo que marca la diferencia, es que si de esas cosas malas aprendiste y te hiciste más fuerte. Sólo una pregunta vale ''¿Aprendí este año?'' la vida se trata de caerte y levantarte... ¿Te levantaste la última vez que caíste? ¿O sigues ahí, tirado/a preguntandote qué hacer con tu vida? Tengo una respuesta, levántate. Párate del barro y hazlo tu camino, aprovecha las cosas buenas y aprovecha las cosas malas. Se te está yendo otro año, es cuestión tuya si vas a dejar que se te vaya otro. Digo, si hiciste todas las cosas que querías y te sientes satisfecho de este año, no lo dejaste ir. Pero si te quedaste tirado, lo siento, se te escapó. No dejemos que otro año se nos vaya, porque de año en año se nos va la vida y el tiempo no marcha hacia atrás.
Brindo por todos los errores y aciertos del 2010, ¿brindas conmigo?

domingo, 26 de diciembre de 2010

El amor verdadero.

Hay tantas maneras de describirlo... Para mí, lo es todo. Supongo que soy demasiado antigua para eso. Sueños, fantasía, la perfección al modo de cada quien. Existen aquellos que nunca encuentran su amor verdadero, aquel que sólo se conforma. Existen también las personas que lo buscan toda su vida, pero jamás lo encuentran. Ahí entra mi dicho ''tal vez, si dejas de mirar...'' (Cada quien que termine la frase). Y existimos aquellos que lo soñamos, es lo que más deseamos poseer, pero no sabemos si es sólo un capítulo de alguna novela más. Es decir, no sabemos si existirá; pero oh, como queremos que exista...
A lo mejor, quien quita, ha pasado por nuestras vidas, a lo mejor, lo hemos perdido sin haberlo encontrado. A lo mejor, por tanto cegarnos en el paquete, jamás descubrimos lo que hay dentro y lo perdemos.
Esta noche quiero creer que existe, pero más importante aún, quiero encontrarlo.
Estoy tan desesperada, que todos mis sueños se basan en eso. Todos mis pensamientos, todos mis deseos... ¿Saldrá alguna vez de mí? No sé de dónde sale tanta angustia por el amor, pero es que, aunque no he amado aún tan profundamente, amo el amar. Estoy enamorada del sentimiento, ¿quién no?
Pararé, les dejaré de mentir. Soy yo. Sé que todo es por mí. Soy yo la que no me dejo amar. Miedo, miedo... Otra vez haciendo de las tuyas. Tengo miedo a tantas cosas respecto al amor... Tengo miedo de salir herida, tengo miedo de que no sea lo que esperaba, tengo miedo de conformarme, tengo miedo de lo incorrecto, tengo miedo. Es mas, el miedo está desapareciendo, yo le llamaría pánico. Ya no sé cómo disimular, me estoy volviendo loca ¿dónde guardo este sentimiento? ya se apoderó de mi, encontró el mejor escondite, se escabulló y se escabulló hasta llegar a mi corazón. ¿Qué hacer? ¿Qué sentir? ¿A quién amar?

sábado, 4 de diciembre de 2010

¿Monólogo o dialogo con el miedo?


Cansada. Tan cansada del mundo. Tan cansada del ruido. Tan cansada de los seres humanos. Tan cansada de mi día a día... Pero, sobretodo, tan cansada de mí. Tan cansada de encontrarme, y al segundo perderme. Quiero retenerme, sé que Dios reside en mi cuando me encuentro pero ¿cómo puedo encontrar lo que hay afuera si no puedo encontrar lo que hay dentro? parece tan fácil... Adentro, sólo debo entrar en mí, pero no sé ni siquiera por dónde empezar. Muchas veces no comprendo, me quedo parada simplemente, siendo del viento, de nadie más. Advierto a la gente que soy peligrosa, soy... Soy una persona fugaz. Cuando por fin me siento cómoda en un lugar, escapo. Miedo, miedo, miedo. Después de tanto tiempo y sigues jugándote conmigo. ¡Déjame en paz! por tu culpa le estoy haciendo daño a los demás. Siento a veces, cuando estoy en medio de la confusión, con los ojos abiertos pero no mirando nada en realidad, salvo a mi misma perdida, que te ríes de mí. Siento tu risa y me siento una perdedora. Vete, por favor. No eres bienvenido, aún cuando a veces parezca que soy yo la que te invito a pasar. No eres bienvenido en mí aunque ya te acomodaste en lo más profundo. Siento miedo de ti. ¿Quién lo diría? Tenerle miedo al miedo; la verdad es que tu me has hecho la persona que soy hoy. Gracias, supongo. Pero ya has hecho bastante. Tal vez sin ti, hoy no estuviese aquí... Tal vez, sin ti... No. Mi vida sin ti no sirve. Tú le das adrenalina a todo, pero Señor Miedo, por favor, no ataque como me ataca en estos instantes, no lo haga. Esta bien que me dañe a mí, ya lo sé manejar. Pero, aquellas personas a mí al rededor, no las toque. Basta ya, de hacer que me aleje de ellas. ¿No se da cuenta de que me siento en Plutón sin ellas? Me siento en un desierto, por favor, se lo ruego, no sabe lo que es estar en un desierto conmigo. Hasta yo me vuelvo loca. Sé que hará caso omiso de esto, pero ya verá, yo lo derrotaré... Yo, Miedo, dejaré de tenerte miedo, dejaré de pensar por un momento que estoy atrapada. Ya no quiero ser fugaz, no me quiero ir. No quiero dar vueltas y vueltas, ir y venir. Yo quiero ser y estar. Yo quiero, quedarme... Déjame quedarme... No me quiero volver a ir... No me estás escuchando... ¿Es tiempo de partir?

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Introspección.

 Extraño esto. Extraño esas palabras que salen de mí y se disparan a una hoja o al teclado. Extraño esos momentos de inspiración en los que tengo que acabar con ellos escribiendo y no puedo hacer nada más. Extraño sentarme por horas y simplemente escribir... Como lo extraño. Ahora siento que lo estoy perdiendo, siento que pierdo mis palabras, me las están quitando. Se las están llevando lejos de aquí, no están en mi mente, no caben ya, demasiadas cosas por las que ocuparme. Ahora entiendo ''lo urgente no deja tiempo para lo importante'' para mi lo importante son mis palabras, son mi identificación, yo soy las palabras, las palabras soy yo.
Cosas urgentes que al final del día, no son tan urgentes. De vez en cuando recuerdo cuando hacía esto diariamente y me digo a mi misma ''no te quiero perder'', es cierto, no me quiero perder. Aunque cuando mis palabras me dominaban entera, era cuando mas estaba perdida, pero ¿saben? No hay cosa más bonita que estar perdida en una dimensión donde toda tu angustia se va a explorar en otro mundo donde las palabras y el viento interno son el mandamás. .
Ahora estoy perdida de otra forma, mi angustia no se va y eso me angustia más. Estoy feliz, soy feliz pero extraño lo que fui. En realidad, no quiero regresar al pasado, quiero tan solo, ser la joven que soy hoy pero sumando esa dimensión donde mis palabras dan vida. Esa dimensión, es la que te hace escapar de tu burbuja y te lleva cada vez más allá. Esa dimensión es traicionera, pues muchas veces te ahoga en recuerdos que no quieres llevar en tu mente. Pero, esa dimensión es también la que te sana el corazón y es la misma la que te enseña siempre un poco más de ti.
Yo me pregunto ¿Qué hago para regresar?  y ¿Cómo lo hago? ¿Dónde debo ir? ¿Está muy lejos de aquí? ¿No volveré jamás? Debo volver, allí es donde pertenezco, lo siento, lo siento muy dentro de mí. Es terriblemente engorroso no encontrarlo. Sé que ahora está lejos porque doy mil vueltas y no lo puedo encontrar, ¿o será que estoy buscando en el lugar equivocado? ¿Tendré que buscar más profundamente? Confieso, empiezo a temblar de sólo pensarlo… Volver, es una palabra que indica encontrarme con el pasado. No quiero, siento miedo. Lo que digo resulta muy esotérico, pero es que soy tan feliz hoy, he aprendido tantas cosas… ¿será que esa dimensión de la que hablo no existe en el futuro? ¡No! ¡Todo lo que viví no puede simplemente quedar atrás! Hoy tengo una terrible confusión, hoy me siento enteramente confundida… Confundida… Perdida… ¡PERDIDA EN MIS PALABRAS! Ay, que hermoso es encontrarte encontrarme.

lunes, 6 de septiembre de 2010

‘’A todos nos ocurre la monotonía’’

A todos nos ocurre la monotonía. Verdaderamente todos alguna vez nos hemos sentido en una rutina, en un tren donde nada cambia, nunca. A algunas personas les gusta eso de entrar en rutina, de alguna manera (muy extraña manera) eso les relaja y les satisface. A mí, en cambio, todo lo opuesto. No puedo estar ni cerca de la rutina, me siento atrapada, me siento como si hubiese grabado mi vida y está en repetición una y otra vez.
A los que no saben que es la monotonía, les puedo explicar que es sinónimo de algo que no cambia. ¿Se imaginan? Mucha gente aplica esta palabra en otros términos, pero yo pienso directamente en la rutina. Hacer lo mismo, planificado, que no te esperen sorpresas, verdaderamente me frustra. ¡Si lo más bonito del día es lo que no te esperas! Es lo que de repente ocurre y te emocionas tanto, tanto que sabes que definitivamente no estás en una rutina. Qué bonito es que todos tus días sean diferentes y que aprendas todos los días algo nuevo… Algo que realmente te sirva para que crezcas un poquito más.
Pero, la triste verdad es, que a pesar de que odiemos con toda nuestra alma la monotonía, no podemos escapar de ella. De algún modo y en alguna parte de nuestra vida, nos atrapa. A veces tardamos en darnos cuenta, hasta que en algún momento cuando ya te vas a dormir, piensas en la última vez que te reíste hasta llorar, en la última vez que sentiste que de verdad había personas increíbles en el mundo que te querían… Y, a veces, también, pensamos en la última vez que nos sentimos vivos…
¿Estás tú vivo?
‘’A todos nos ocurre la monotonía’’

A todos nos ocurre la monotonía. Verdaderamente todos alguna vez nos hemos sentido en una rutina, en un tren donde nada cambia, nunca. A algunas personas les gusta eso de entrar en rutina, de alguna manera (muy extraña manera) eso les relaja y les satisface. A mí, en cambio, todo lo opuesto. No puedo estar ni cerca de la rutina, me siento atrapada, me siento como si hubiese grabado mi vida y está en repetición una y otra vez.
A los que no saben que es la monotonía, les puedo explicar que es sinónimo de algo que no cambia. Se imaginan? Mucha gente aplica esta palabra en otros términos, pero yo pienso directamente en la rutina. Hacer lo mismo, planificado, que no te esperen sorpresas, verdaderamente me frustra. ¡Si lo más bonito del día es lo que no te esperas! Es lo que de repente ocurre y te emocionas tanto, tanto que sabes que definitivamente no estás en una rutina. Qué bonito es que todos tus días sean diferentes y que aprendas todos los días algo nuevo… Algo que realmente te sirva para que crezcas un poquito más.
Pero, la triste verdad es, que a pesar de que odiemos con toda nuestra alma la monotonía, no podemos escapar de ella. De algún modo y en alguna parte de nuestra vida, nos atrapa. A veces tardamos en darnos cuenta, hasta que en algún momento cuando ya te vas a dormir, piensas en la última vez que te reíste hasta llorar, en la última vez que sentiste que de verdad había personas increíbles en el mundo que te querían… Y, a veces, también, pensamos en la última vez que nos sentimos vivos…
Estás tú vivo?
Cada cierto tiempo me permito a mi misma preguntarme cosas que sé que no tienen respuestas, a veces, idealizo unas respuestas yo misma, pero después caigo en cuenta de que todas esas respuestas son provenientes de un mundo hecho por mí para mí, y no para el resto del mundo… A lo mejor es por eso que a veces solo me entiendo a mí, y el resto del mundo me parece ilógico. Como también a veces no me entiendo ni a mí ni al resto del mundo.
Mi pregunta de hoy fue: Será que no todo el mundo está hecho para amar? Siempre he supuesto que sí, pero poco a poco pierdo más esa creencia. Y no es porque yo no ame, porque sí, yo amo. Es porque pareciera que muchas personas vivieran encerados en una burbuja de odio y de disgusto. Será que no saben lo hermoso que es amar? No puedo vivir en paz con esa idea, de que alguna persona no pueda sentir esa sensación totalmente inexplicable que sientes cuando amas. ‘’Amar lo es todo’’ aunque hoy en día amar no es nada. La vida me ha enseñado a duros golpes que no todo en la vida es amar, que no a todo podemos llamarlo amor, pero nunca paro de soñar con la idea de que realmente sea así. Sin problemas, gritos, odio, remordimiento y melancolía… Sólo amor. Aunque muchas veces el amor viene acompañado con un poco de sufrimiento, pero siempre he dicho que si no hay problemas, no hay reconciliaciones, y si no hay reconciliaciones… Pues simplemente no sabes lo bonito que es volverse a enamorar de la misma persona… Muchas veces seguidas.
Podemos sustituir al odio por el amor. Quién dijo que no? Donde manda el odio reina el amor.
Podemos sustituir las peleas por reconciliaciones. Nadie ha dicho que no.
Podemos sencillamente ser felices y amar. O amar para ser felices. O ser felices mientras amamos.
Podemos, entonces, amar y ser amados.

viernes, 27 de agosto de 2010


Cuando sentimos que no encajamos, en este y en cualquier universo.
Cuando nuestra sonrisa finge una cosa pero nuestros ojos dicen mas.

A veces solo pareciera que estuviéramos todo el tiempo en una pesadilla, y nuestro deseo es despertar y dormirnos en un sueño. Dicen que no hay mal que por bien no venga, a la larga nos damos cuenta de que ese dicho tiene algo de razón, sólo que a veces nos cuesta esperar a ver por qué bien vino el mal, a veces solo preferimos que nunca venga el bien con tal de que el mal no se acerque. Pero, ¿Qué seria lo bonito sin lo feo en este mundo?

No nos encerremos en nuestra burbuja irrompible cada vez que estamos en una situación desagradable, no tengamos secretos con nuestra almohada ni con nuestro fiel amigo el techo… No nos desquitemos con una persona cuando nuestros problemas se encuentren y parezcan una tonelada, no. Porque tu y yo sabemos, que nuestro mayor rival es el espejo.
Nadie quiere vivir sufriendo, pero antes de que venga el arco iris tiene que venir la tormenta.
Tomemos positismo en nuestra vida, tomemos valor para no encerrarnos, tomemos sabiduría para no adueñarnos de nosotros mismos, tomemos nuestra vida y no la soltemos jamás. Porque al instante que fue tuya, se le llama pasado.
No nos dejemos acobardar por todo el mal que nos vendrá, mas bien, tomemos todo ese miedo y convirtámoslo en fuerzas para seguir siempre adelante, no importa que, no importa por qué.


Muchas veces nos quejamos de todo y por todo. Nos dan el cielo, la luna y las estrellas pero queremos más. Siempre, siempre, nos falta algo. Siempre, queremos más. Porque no nos sabemos conformar, porque parece muy difícil para nosotros. Pero lo que no sabemos, es que algún día, todo se va a terminar. Algún día, no quedará nada para quejarnos y no quedará nada para no conformarnos. Algún día simplemente no existiremos, nos desapareceremos de la tierra. Estaremos en el cielo, tal vez.
Pero ya ahí no nos hará falta nada.
Entonces, ¿Por qué no sólo ser feliz desde ahora? ¿Por qué no podemos dar una sonrisa en este momento, por qué tenemos que esperar que algo interesante suceda?
¿Por que no sólo le sonreímos a lo que tenemos al lado?, es eso, que algunas veces, simplemente no estamos mirando. Así es como se escapan las oportunidades de nuestras vidas. Porque no es la suerte, porque no es el destino.
Sencillamente pasa y si no paso, es tu culpa.
Porque en el momento que mas tenemos que mirar, nos cegamos.
Porque en el momento que mas tenemos que mirar, estamos muy ocupados.
Olvídalo.
Nunca estamos lo suficientemente ocupados.
Nunca es tarde, pero tarde se termina.

Así que, ríe ahora, baila ahora, canta ahora, grita ahora, VIVE ahora.
Porque si no lo haces, tarde o temprano te arrepentirás.
“No quiero que me ames.
Quiero que ames.
Los incendios no tienen dueño.”

A.Jodorowsky

miércoles, 18 de agosto de 2010

Para entender esto, tienes que leer la publicación anterior.

Les contaré algo bastante curioso... Ya saben que mi publicación anterior fue sobre el miedo y mi intriga sobre que se puede hacer para pararlo. Lo publiqué hace como una hora y hace justamente 10 minutos recibí una llamada de un amigo cercano, me llamó llorando. Yo estaba paralizada escuchándolo llorar, no sabía qué hacer. Le pregunté que qué había pasado y finalmente me contestó: ''Parece que mi sobrinito, mi primer sobrinito, está enfermo. Y parece que tiene síndrome de down'' me quedé paralizada, normalmente en estas llamadas hablo poco y sólo escucho a la otra persona, me atreví a preguntar ‘‘¿Pero es seguro?'' y contestó: ''No, no es completamente seguro. Pero tengo mucho miedo’’... Inmediatamente me acordé de mi publicación, no le iba a contar nada, me sentí inútil y no quería decirle ''verás, no sé que hacer para parar el miedo'' como a los 5 minutos reaccioné y le dije en un tono de voz fuerte ''Cálmate, todo va a salir bien'' pero el no dejaba de llorar. Creo que esto contesta mi pregunta, hice una rápida deducción y es esta:
''El miedo no se puede combatir, ya que sería combatir contra nosotros mismos o con algo muy cercano a nosotros. El miedo no nos mantiene vivos, nos recuerda que estamos vivos y que es hora de arriesgarse. El miedo sólo aspira que cuando estemos en ese momento hablando por teléfono, llorando, desesperados, digamos con fuerza: ''No, no me vencerás'' y que nos levantemos y sintamos la fe de que todo va a salir bien. El miedo no es el que quiere que nos demos por vencidos, esa es sólo la patética excusa que nos inventamos cada vez que estamos tomando decisiones. El miedo es sencillamente saber que después de la tormenta viene el arco iris, que tienen que pasar cosas malas para que vengan las buenas. El miedo es arriesgar. El miedo es decidir. El miedo es tener fuerzas. El miedo es, sencillamente, no dejarse vencer''

Pregunta sin respuesta.



A veces queremos y anhelamos demasiadas cosas, ajuntamos todo eso con nuestros sueños pero aun así eso no le hace justicia al miedo que sentimos. ''Si quieres, puedes'' pero el miedo es tan terco que no nos permite querer y poco a poco te va creando una idea que sólo tu dejas meter en lo más profundo de tu cabeza y simplemente te olvidas de lo que alguna vez quisiste. Lo recuerdas ya cuando han pasado muchos años y te das cuenta de que nunca lo olvidaste en verdad, que siempre estuvo en ti, pero el miedo obligaba a tu mente a bloquearlo por completo. De ahí surge aquella frase que tanto odiamos ''Si yo hubiese...'' Pero así es el ser humano, nos dejamos llevar por el miedo porque parece lo único que te mantiene a salvo y después, ya muy tarde, nos damos cuenta de que lo único que nos mantuvo vivo todos estos años han sido las ideas que no pensamos dos veces, esas ideas las cuales hacemos tan rápido que no dejan entrar al miedo.
Una vez, escuché: ''Así es el ser humano, sustituye parte de sus emociones por el miedo'' automáticamente me pregunté: ¿Por qué el miedo es tan poderoso? mi pregunta se contestó sola, nosotros lo hacemos poderoso. El miedo crece dentro de nosotros, es decir, somos nosotros los únicos que podemos contra el. Sin embargo, le tenemos tanto miedo al miedo, que dejamos pasar las cosas, y al dejar pasar cosas, se nos van miles de mundos por delante. 
''Parar el miedo no debe ser tan difícil'' me dije una vez a mi misma, pero luego me vino a la mente una mujer llorando en su baño, desesperada por la llamada que acababa de recibir, los policías avisándole que su esposo había fallecido. Preocupada por sus dos hijos pequeños, que les quedaba toda una vida por delante. Pensó en su niño de 7 años, el que mas adelante necesitaría un padre que fuera su entrenador personal de futbol, inmediatamente miró a las gradas y vio a su pequeña hija de 4 años, la que necesitaría de los celos de su padre, la que necesitaría protección paternal. ¿Qué estaba sintiendo exactamente esa mujer?: Desesperación, tristeza, arrepentimiento pero sobre todas las cosas... Miedo. Miedo de lo que le esperaba, miedo al futuro. Miedo de que su marido no les diera un beso de buenas noches a sus dos hijos para luego regresar con ella a la cama.
Y yo todavía me pregunto... ¿Habrá una forma de no sentir miedo?

La soledad.


La soledad es una ingrata a la que se le va agarrando el gusto, con un alto riesgo de parar completamente enamorado de ella...

La soledad es un hotel que no es de nadie, es una cama que no es mía, es despertarme a las 3am y no saber donde está el baño. La soledad soy yo...

La soledad es la gota de agua en la llave del baño que dejaste prendida y que no quieres apagar por no sentirte solo...

La soledad es como un suplicio ingenioso de la naturaleza que hace que nos encontremos con nosotros mismos para poder valorar a los demás...

La soledad es un espejo que no miente.

La soledad es ese montón de sonidos que no escucha nadie pero que hacen demasiado ruido...

La soledad soy yo en compañía del pasado.

La soledad es un beso que se desperdicia en la almohada, es ver la sombra y la silueta de alguien que ya no esta...

La soledad es una malvada e insoportable y maravillosa que me gusta no se bien por que.

La soledad es entender por fin que no hay mejor compañía que la soledad... Es el velorio de un día que se fue. Es dejar de estar haciendo nada, prepararte, vestirte, abrir la puerta, salir para seguir haciendo lo mismo.

La soledad es la compañera, la del miedo, la de los futuros inciertos, la del camino, la búsqueda, LA SOLEDAD.

sábado, 31 de julio de 2010

''Maktub'' = ''Está escrito''

La distancia... A veces, cuando estamos solos nos da por pensar en ella, nos llega nostalgia y un poco de melancolía. Nos sumergimos en los recuerdos hasta que después de un largo rato finalmente llegamos a la pregunta que nos cautiva ¿Seremos tan fuertes como para soportarla? ¿Nuestro amor será tan fuerte como para vencer las mil y un barreras de esa ingrata?
Claro está que terminamos sabiendo que la respuesta está en nosotros pero que aún no la hemos descifrado. ''¿Será que no sé la respuesta porque es negativa?'' - No, no sabes la respuesta porque somos unos cobardes. Tan cobardes como para entender que la distancia es sólo una prueba, una prueba para saber si la relación es verdadera, tan verdadera como para no importar las circunstancias en que se encuentre, simplemente seguir adelante.

¿Seremos capaces de pasar la prueba?
¿De seguir adelante, sin importar qué?


Debemos saberlo, todo pasa por una razón, los sucesos en nuestras vidas no pasan por pasar, ya que todo está escrito. Pero recordemos que siempre habrá un borrador. Esto no significa que podamos borrar el pasado, pero con nuestras obras en el presente vamos modificando el futuro, sin embargo, no debemos vivir temiendo al futuro, sólo debemos vivir en el presente.
''Pasar la página'' como muchos dicen, sólo pasar la página, el pasado ya lo conquistamos, el futuro es nuestro, sólo importa el presente.

Una de las cosas más díficiles de pasar la página es no mirar hacia atrás, pero si miraramos se volvería a repetir la misma historia sólo que esta vez estás sufriendo por algo que ya pasó y no tiene solución porque como dicen ''lo que pasó, pasó''
La distancia es señal del futuro, ya que si puedes soportar cualquier cantidad de kilómetros por una persona a la que amas sin importar qué, la relación definitivamente tiene futuro.
No nos desesperemos, si algo pasará, pasará. Si somos fuertes para derrotar la distancia, la derrotaremos con orgullo.
''Maktub'' = ''Está escrito''


NOTA: Cuando hablo de relaciones, no me refiero específicamente a una pareja. Puede ser cualquiera con cualquiera. Y es así en todos mis escritos.

Una infancia es sólo un recuerdo. Para alante.


Cuando somos niños, lo único que queremos hacer es crecer, pero es sólo porque nadie se atreve a gritarnos lo que nos depara el futuro. No nos dicen que el amor no es tan perfecto como lo pintan, no nos dicen que para llegar hacia el hay que caernos más de lo que caminamos. No nos dicen que eso de que un príncipe nos va a ir a rescatar cuando estemos completamente solas es pura mentira, y que la dura verdad es que nosotros mismos tenemos que luchar para levantarnos. No nos dicen que no todos tus amigos son confiables, a decir verdad, solo uno o dos de ellos lo son en verdad. Ni siquiera nos susurran al oído que las personas con las cuales nos rodeamos todos los días no estarán ahí para siempre, lo más probable es que estén poco. 

Nos ocultan todas esas cosas para pasar una infancia feliz pero nos damos cuenta de que hubiese sido más fácil esperar el golpe que recibirlo de sorpresa. Y a pesar de todo esto, unas personas (pocas personas) prefieren la realidad. La realidad de esa satisfacción que tenemos cuando llegamos a nuestro amor verdadero, heridos por todas las caídas que soportamos pero que al final sólo cuenta la persona que tienes a tu lado. La felicidad de que un príncipe no nos haya ido a rescatar, ya que si lo hubiese hecho, no hubiésemos aprendido que por algo tenemos dos brazos, dos piernas y un corazón fiel aunque a veces engañoso. El alivio de que no todos tus amigos son verdaderamente compañeros porque si todos lo fueran, no supiéramos valorar a esos dos que tenemos delante de nosotros. La bella realidad de poder recordar con alegría y júbilo a esas personas que a lo mejor no están, pero que nos recuerdan constantemente esos cambios que hicieron en nosotros y en nuestras obras.

¿Por qué en vez de quejarnos de que el futuro no fue lo que esperábamos no nos levantamos y luchamos para que el futuro fuera tal cual como lo esperábamos y hasta mejor?
¿Por qué quedarnos sentados, solos, esperándonos que nos vengan a rescatar? ¿Por qué no salimos nosotros a rescatar a una persona?
¿Por qué no sólo recordamos nuestra infancia mientras seguimos clavados en el presente?
¿Por qué no nos olvidamos de nuestros problemas por un instante y tratamos de llegar a ese amor?
¿Por qué en vez de quejarnos de que nuestros amigos nos traicionaron un día, disfrutamos a nuestros verdaderos amigos? 
¿Por qué no sólo vivimos y dejamos todo lo demás atrás?